..
- Voy a cambiar. Lo prometo.
- No es la primera vez que oigo esas palabras. No quiero que vuelvas un segundo, y cuando me de la vuelta te hallas esfumado como por harte de magia. Te necesito, pero aquí, conmigo.
Cerró los ojos y una lágrima, sólo una, surgió de sus ojos y resbaló por su mejilla. De la misma manera que una gota de lluvia resbala por un cristal empañado en un día de lluvia, hasta caer directamente al suelo .
Se acercó le levantó la barbilla y le miró a los ojos, rompió un silencio incómodo y un aire frío que segundos antes había recorrido todo el parque.
- Pues esta vez es cierto. Te quiero. He vuelto por, y para ti. Lo prometo. Me haces falta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario